¿Cómo funciona un tubo radiante a gas?

En la actualidad, el tubo radiante es uno de los productos más flexibles y eficientes de calefacción industrial a gas. Por su bajo consumo, con un ahorro energético de hasta un 70% respecto a sistemas de aire caliente, por la facilidad de instalación y bajos requerimientos de mantenimiento.

Un tubo radiante está formado por 4 componentes básicos, un quemador de gas (1) que genera una llama y gases de la combustión; estos circulan por el interior de un conjunto de tubos (2), de diferente longitud en función de la potencia, calentándose a altas temperaturas; un reflector de aluminio o acero inoxidable (3) proyecta el calor en forma de radiación infrarroja hacia abajo; por último, un extractor (4) permite evacuar los gases de la combustión fuera del local.

Tubo radiante a gas Eurad. Partes que lo componen.

El calor radiante

Un sistema de calefacción que calienta como el sol.
Es silencioso y no genera corrientes de aire, lo que mantiene el ambiente limpio y libre de polvo. Calienta tu cuerpo y sólo indirectamente el aire a tu alrededor. Hablamos del sol y de la calefacción radiante infrarroja a gas porque ambas fuentes de calor funcionan según el mismo principio. Como tomar el sol en un glaciar de montaña, sentirá la calidez de la calefacción radiante, incluso cuando el aire a su alrededor sea frío.

Etapa 1.- Al poco tiempo de encender los equipos comenzamos a sentir el calor radiante que emiten. Este es transparente al aire, que no se calienta directamente, y es absorbido por los objetos y personas

Etapa 2.- Se alcanza la temperatura operativa. Los cuerpos, los objetos y los cerramientos han absorbido la radiación infrarroja incrementado su temperatura.

Etapa 3.- Las superficies, más calientes, emiten a su vez una radiación positiva y la temperatura del aire del local aumenta.